Ismo es un restaurante y bar sonoro en la Ciudad de México que propone una experiencia sensorial integral, donde la gastronomía, la música y el diseño conviven de forma armónica. Inspirado en los grandes movimientos artísticos del siglo XX, su nombre es un guiño a los “ismos” que marcaron las vanguardias creativas y que hoy representan una filosofía de transformación constante.
El proyecto se construye sobre tres pilares fundamentales: gastronomía, música y arquitectura/interiorismo. En Ismo, cada elemento está cuidadosamente curado para crear una narrativa contemporánea, sofisticada y relajada, en la que comer, beber y escuchar se convierten en actos de celebración cotidiana.
El concepto creativo parte de la fascinación por los movimientos artísticos que transformaron la historia. Ismo no responde a un solo estilo, sino a una idea de evolución permanente. Su arquitectura toma referencias de estudios de Milán y Londres; la propuesta gastronómica se inspira en la cocina italo-suiza, con el fondue como eje y platos eclécticos de influencia europea; y la música se asume como un lenguaje tan importante como el menú, con una selección cuidada, de alta calidad y sin distorsiones.
Más que una marca, Ismo se concibe como un movimiento. Su misión es crear un espacio donde el diseño, el sonido y el sabor dialoguen de manera natural, honrando la estética y la experiencia integral como formas de expresión cultural. El proyecto apuesta por la diversidad y la inclusión, ofreciendo un lugar acogedor para compartir entre amigos o en pareja, sin pretensiones pero con una atención meticulosa al detalle.
Uno de los elementos distintivos de Ismo es su enfoque transdisciplinario. Cada decisión, desde la selección de ingredientes hasta la presencia de una única pieza decorativa —un reloj con proyección en mapping— responde a una narrativa artística. El bar Ismo Sonoro, conectado a la sala del restaurante, amplía la experiencia con una programación musical diversa y DJs invitados. Todo el sistema de audio del espacio es Margules, garantizando una experiencia sonora de alta fidelidad.
Ismo también funciona como una plataforma cultural. El proyecto abre espacio a colaboraciones con chefs y artistas invitados, y busca impulsar talentos emergentes y formatos creativos que expanden la noción tradicional de restaurante o bar.
El desarrollo culinario está a cargo de Ellas, un colectivo femenino mexicano especializado en experiencias gastronómicas. El diseño fue liderado por un despacho que fusiona sensibilidad arquitectónica con visión artística, mientras que el área musical es gestionada por curadores con formación en formatos análogos, vinilo y cultura sonora. El concepto creativo fue encabezado por Abraham Aguilar, conocido como Doctor Ab, artista transdisciplinario y director de Not An Agency, quien integró los pilares gastronómicos, sonoros y arquitectónicos en una narrativa coherente.
Ubicado en Durango 175 B, en la colonia Roma Norte, Ismo propone una visión sofisticada pero relajada del arte de convivir. Desde el primer vistazo, su interiorismo retro-futurista marca el inicio de una experiencia donde nada es aleatorio. Cada visita se vive como una pequeña exposición: una cena con banda sonora, una conversación entre formas, sabores y sonidos.
En Ismo Sonoro, la música adquiere un papel protagónico detrás de una cortina aterciopelada. DJs y curadores crean atmósferas que transitan del jazz al ambient, del soul al house, con una devoción absoluta por el vinilo y el formato análogo. Ismo no busca el hype, sino la permanencia.
Ismo es un restaurante y bar sonoro en la Ciudad de México que propone una experiencia sensorial integral, donde la gastronomía, la música y el diseño conviven de forma armónica. Inspirado en los grandes movimientos artísticos del siglo XX, su nombre es un guiño a los “ismos” que marcaron las vanguardias creativas y que hoy representan una filosofía de transformación constante.
El proyecto se construye sobre tres pilares fundamentales: gastronomía, música y arquitectura/interiorismo. En Ismo, cada elemento está cuidadosamente curado para crear una narrativa contemporánea, sofisticada y relajada, en la que comer, beber y escuchar se convierten en actos de celebración cotidiana.

El concepto creativo parte de la fascinación por los movimientos artísticos que transformaron la historia. Ismo no responde a un solo estilo, sino a una idea de evolución permanente. Su arquitectura toma referencias de estudios de Milán y Londres; la propuesta gastronómica se inspira en la cocina italo-suiza, con el fondue como eje y platos eclécticos de influencia europea; y la música se asume como un lenguaje tan importante como el menú, con una selección cuidada, de alta calidad y sin distorsiones.
Más que una marca, Ismo se concibe como un movimiento. Su misión es crear un espacio donde el diseño, el sonido y el sabor dialoguen de manera natural, honrando la estética y la experiencia integral como formas de expresión cultural. El proyecto apuesta por la diversidad y la inclusión, ofreciendo un lugar acogedor para compartir entre amigos o en pareja, sin pretensiones pero con una atención meticulosa al detalle.

Uno de los elementos distintivos de Ismo es su enfoque transdisciplinario. Cada decisión, desde la selección de ingredientes hasta la presencia de una única pieza decorativa —un reloj con proyección en mapping— responde a una narrativa artística. El bar Ismo Sonoro, conectado a la sala del restaurante, amplía la experiencia con una programación musical diversa y DJs invitados. Todo el sistema de audio del espacio es Margules, garantizando una experiencia sonora de alta fidelidad.
Ismo también funciona como una plataforma cultural. El proyecto abre espacio a colaboraciones con chefs y artistas invitados, y busca impulsar talentos emergentes y formatos creativos que expanden la noción tradicional de restaurante o bar.
El desarrollo culinario está a cargo de Ellas, un colectivo femenino mexicano especializado en experiencias gastronómicas. El diseño fue liderado por un despacho que fusiona sensibilidad arquitectónica con visión artística, mientras que el área musical es gestionada por curadores con formación en formatos análogos, vinilo y cultura sonora. El concepto creativo fue encabezado por Abraham Aguilar, conocido como Doctor Ab, artista transdisciplinario y director de Not An Agency, quien integró los pilares gastronómicos, sonoros y arquitectónicos en una narrativa coherente.

Ubicado en Durango 175 B, en la colonia Roma Norte, Ismo propone una visión sofisticada pero relajada del arte de convivir. Desde el primer vistazo, su interiorismo retro-futurista marca el inicio de una experiencia donde nada es aleatorio. Cada visita se vive como una pequeña exposición: una cena con banda sonora, una conversación entre formas, sabores y sonidos.
En Ismo Sonoro, la música adquiere un papel protagónico detrás de una cortina aterciopelada. DJs y curadores crean atmósferas que transitan del jazz al ambient, del soul al house, con una devoción absoluta por el vinilo y el formato análogo. Ismo no busca el hype, sino la permanencia.


