“LA ESPERANZA, A PRUEBA DE LA EXPERIENCIA, NOS HA DEMOSTRADO QUE LA REVELACIÓN ES MÁS VALIOSA QUE LA CONDICIÓN PER SE”
Así lo expresa Marcela Guirardo, actriz, cantante y madre por segunda ocasión de dos hermosas niñas. Todo ello en un contexto plagado de distintas efervescencias sociales como el que atravesamos hoy mismo: ruina de la naturaleza, éxodos, brecha digital, etc.
A la tapatía de 35 años de edad se le oprime el pecho como a cualquier otra mujer millennial que se ha “atrevido” a retar el entorno para formar su hogar desde cero, en una época llena de “facilidades” aparentes sin respeto a las familias ni a los individuos, en cuanto a elecciones personales refieren.
Y es que a pesar de que su angelical rostro no denota ningún signo visible de preocupación, su conversación es la de una persona que sabe que las oportunidades son cada vez más sombrías para la gente de su generación, así como las de sus futuros descendientes.
Empero, a pesar del triunfo de los extremos polarizantes, de las persistentes injusticias, sin mencionar el desamparo psicológico y espiritual en el que nos hallamos domiciliados, existen personas que –como Guirardo– no solo confían en el mañana, sino que ven en su oficio un instrumento de salvación y reivindicación individual (a la par de grupal) para escapar de todo mal.
No por nada, en la antigüedad, la actuación era parte de un ritual religioso ofrendado a los dioses, representado por los mortales, para la solución de los grandes problemas de la polis. Allí, en medio de máscaras, sátiros y coros, los actores se entregaban a la dramaturgia, para hablar de lo que nos duele desde siempre: la guerra, la peste y los sentimientos.
RUIT HORA
adagio latino (EL TIEMPO CORRE)
Una de las tantas enseñanzas contenidas en el budismo versa sobre la impermanencia de las cosas, algo que -si sabemos manejar- nos puede beneficiar. Quizá, ello puede transmitir una gran dosis de angustia por la sensación que deja lo efímero. Sin embargo, para los más optimistas, el hecho de que todo lo que nos rodea sea transitorio es una oportunidad extraordinaria para sembrar el cambio, admite Marcela Guirado, quien desde siempre ha exprimido al reloj para esculpir su vida como mejor le plazca.
“Comprender que todo posee su ritmo es esencial. En la naturaleza, el verano no envidia al otoño y el otoño no aspira ser como el invierno, ni tampoco el invierno rivaliza con la primavera. Cada estación prospera a su tiempo”, señala la también vocalista de la agrupación Vincela, quien inició su trayectoria laboral a los 12 años de edad en un montaje local. Desde entonces, a la fecha Guirado no ha cesado de estar activa en toda clase de proyectos de tele, cine, streaming o auditorios con producciones destacadas como El César, Luis Miguel la serie, Señor Ávila, Firme aquí o Peter Pan, entre otras. En ellas insta al público a dejarse llevar por la trama, así como exhortar a los presentes a la reflexión: ¿Qué harían ustedes de estar ahí?, ¿habrían elegido esto o aquello?, preguntas que oscilan entre lo divertido y lo existencial.
“Actuar me ha permitido entender que los humanos somos animales de realidades. El contexto será la partitura que nos hará danzar, atacar o pausar. El resto reposa sobre los talentos que desarrollemos para salir o no adelante”, expresa la sensata rubia. Para desarrollar uno de sus papeles más intrincados hasta el momento devoró libros enteros de derecho, psicología y medicina para “dar a luz” al personaje de Ana en Madre de alquiler, uno de los proyectos más ambiciosos de Netflix LATAM, donde Guirado se colocó en los zapatos de una mujer impedida físicamente para tener hijos y, que sumergida en un mar de desesperación, ve en la alternativa de vientres subrogados el camino para realizar tan acariciada ilusión. Todo ello bajo el marco de un país donde las leyes adolecen de criterios para distinguir responsabilidades claras, así como deslindes objetivos a la hora de realizar acuerdos de esta magnitud.
“En aquel entonces, yo no había engendrado a mis hijas y mi percepción de la maternidad era otra. Y aunque la complejidad del asunto es avasallante por todo lo que implica, en el presente, estando en cinta por segunda ocasión, no podría ni acceder a una propuesta de esta calaña por dinero, ni mucho menos sugerirla a otra para mi beneficio”, comparte Marcela, añadiendo emocionada que dicha producción alcanzó los primeros lugares de popularidad en varios países del continente americano y europeo sobre un tópico vagamente explorado.
Esto adquiere particular relevancia tras analizar cómo diversas naciones en la actualidad -Finlandia, Corea del Sur o Turquía, por ejemplo- han implementado programas de índole “hetero patriarcal”. Dichos esquemas, además de ofrecer incentivos económicos para fomentar la natalidad, lo cual podría interpretarse como una regulación implícita sobre los cuerpos femeninos, tienen el objetivo de asegurar la reproducción de futuros ciudadanos, considerándolos esenciales para el sostenimiento del Estado a través de su fuerza laboral.
Tal enfoque tiende a relegar a aquellos individuos que, por convicciones personales, han optado por mitigar su huella ecológica y económica, al decidir no tener descendencia. Es crucial precisar que la problemática no radica en el acto de procrear en sí, sino en la capacidad de garantizar una existencia digna para los individuos involucrados en una era regida por la incertidumbre.
Ponte en tu papel
“Hoy la tecnología permite condolerse con el que está lejos, rompiendo legítimamente la cuarta pared. El entretenimiento, más que fungir como un simple acompañamiento, debe hacernos conscientes de los acontecimientos del mundo entero, desde la escasez de los alimentos hasta los viajes a la Luna”, afirma la intérprete de El libertino, luego de preguntarle sobre sus impresiones sobre el rumbo de la industria dedicada al showbiz en el futuro.
Es preciso mencionarlo, luego de ver rotundos fracasos como la versión Live Action de Blanca Nieves y los 7 enanos, producción de los Estudios Disney con presencia de modelos CGI (Computer Generated Imagery), donde quizá el despliegue tecnológico fue interesante, pero lo sustancial -guión, elenco y dirección- se hallaba ausentes.
“Al público no lo puedes engañar. Si bien todos vamos en pos de la fantasía, lo efectista se come al producto audiovisual”, señala Guirado, desaprobando la presencia excesiva de avatares digitales en todas partes. “Puedo entender que ello agiliza la logística de los procedimientos, pero ¿has experimentado lo frustrante que es solicitar ayuda especializada de un chatbot en vez de simplemente proporcionar atención al cliente humanamente hablando? Lo mismo sucede cuando le quitas empleos en apariencia ‘insignificantes’ a las personas para sustituirlos con instrumentos tecnológicos”, recalca la actriz.
Al igual que los diferentes sindicatos mexicanos para la música, actuación y cinematografía, alzó su voz luego de que la banca española lanzase un anuncio publicitario 100% generado con IA y desarrollado por la casa productora mexicana Revólver. Aún siendo un logro tecnológico, el desplazamiento absoluto de talento humano es netamente cuestionable.
“Es preocupante que una institución financiera de esa magnitud no quiera ser cercana a sus cuentahabientes. Ello emite un mensaje totalmente opuesto al que se han dedicado a crear a lo largo del tiempo”, comenta Guirado, quien además de apoyar el contrapeso ofrecido por las diversas organizaciones sindicales mexicanas, no duda en emitir un claro llamado al empresariado: deben asumir su responsabilidad social de garantizar el acceso al trabajo y un uso proporcional de la IA que nos favorezca a todos. De otro modo, no solo desaparecerá la ya vulnerada clase media, sino la clase obrera, y ahí sí colapsará todo.
Más revelaciones para mejores revoluciones
“Una tendencia natural del ser humano es la de romantizar el pasado. La realidad es que el presente que heredamos es la consecuencia directa de la mala gestión de los recursos en todo aspecto. Ahora, que somos adultos, no estamos haciendo nuestra tarea para que las generaciones del futuro dispongan de una vasta riqueza natural y cultural”, sostiene Marcela, luego de responder al cuestionamiento sobre cómo imagina el mañana que aguardará a sus hijas y al resto de los niños a corto y largo plazo.
“Considero que dentro de las múltiples pérdidas, el hecho de que los diversos ecosistemas se consuman minuto a minuto, a la par del nulo deseo de protegerlos como de rescatarlos, me inquieta muchísimo. Además, que los pequeñitos permanezcan en casa sin poder explorar el exterior con ocasión de lo anterior, viéndose forzados a interactuar con gadgets más que con personas o animales, me asusta y molesta a la vez”, indica Guirado. A la distancia recuerda su infancia completamente distinta a lo que se figura podría ser la triste realidad de la infancia global.
La intérprete de la comedia Valiendo madres (disponible en Amazon Prime), abraza sus recuerdos dorados como estandarte. Diversas manifestaciones creativas, como el canto o la declamación, fueron una constante en casa para expandir su universo, aun cuando estuvo rodeada por adultos con inclinaciones opuestas a las suyas, como las de sus padres y hermanos, cuya elocuencia y amor por las artes fueron punto de encuentro para el pensamiento agudo de la joven de aquel entonces.
Y es que hoy no basta con saber que el mundo está en desgracia, como atestiguamos vía redes sociales día con día. Así lo afirma la actriz que ha transitado prodigiosamente por múltiples plataformas y elencos, proyectos que le han sumado la eterna sed de cambio.
“Me queda clarísimo que la recreación no es algo ocioso o pernicioso. Es una necesidad de primer orden. El ser humano requiere de esta clase de ventanas para emerger de entre sus cenizas y cobrar conciencia. Nadie que vea una pintura como el Guernica o la Gioconda queda impávido ante su potencia discursiva, aún cuando no sepas nada al respecto. Cada pieza tiene su energía. Cada disciplina incuba revelaciones como revoluciones, si son escuchadas con atención”, expresa enérgicamente Guirado, quien comprende que el oficio de Tespis es uno que transforma criterios sin importar tu formato.
Recordemos que antes de que los marginados tomaran la Bastilla durante la Revolución Francesa, fue mediante el entretenimiento y las lecturas de salón de pensadores como Moliere, Sade o Quesnay las que estimularon al pueblo a salvar el fuego interior, a la par de hacer arder el mundo exterior. Si bien popularmente se oye decir que ninguna revolución inició tocando el arpa, también es cierto que nadie que haya sido confrontado por una idea vigorosa queda sereno ante la misma.
Estrella MARCELA GUIRADO ★
Fotografías TEBA RODRÍGUEZ
Peinado y maquillaje YANEL ROGO ★
Estilismo MICHEL MEDINA MARTÍNEZ
Corrección de estilo JOSÉ ANTONIO BLASCO C. ★
Texto CAROLINA MARTÍNEZ PAYÁN
Asistente de foto FÁTIMA BERISTAIN

“LA ESPERANZA, A PRUEBA DE LA EXPERIENCIA, NOS HA DEMOSTRADO QUE LA REVELACIÓN ES MÁS VALIOSA QUE LA CONDICIÓN PER SE”

Así lo expresa Marcela Guirardo, actriz, cantante y madre por segunda ocasión de dos hermosas niñas. Todo ello en un contexto plagado de distintas efervescencias sociales como el que atravesamos hoy mismo: ruina de la naturaleza, éxodos, brecha digital, etc.
A la tapatía de 35 años de edad se le oprime el pecho como a cualquier otra mujer millennial que se ha “atrevido” a retar el entorno para formar su hogar desde cero, en una época llena de “facilidades” aparentes sin respeto a las familias ni a los individuos, en cuanto a elecciones personales refieren.
Y es que a pesar de que su angelical rostro no denota ningún signo visible de preocupación, su conversación es la de una persona que sabe que las oportunidades son cada vez más sombrías para la gente de su generación, así como las de sus futuros descendientes.

Empero, a pesar del triunfo de los extremos polarizantes, de las persistentes injusticias, sin mencionar el desamparo psicológico y espiritual en el que nos hallamos domiciliados, existen personas que –como Guirardo– no solo confían en el mañana, sino que ven en su oficio un instrumento de salvación y reivindicación individual (a la par de grupal) para escapar de todo mal.
No por nada, en la antigüedad, la actuación era parte de un ritual religioso ofrendado a los dioses, representado por los mortales, para la solución de los grandes problemas de la polis. Allí, en medio de máscaras, sátiros y coros, los actores se entregaban a la dramaturgia, para hablar de lo que nos duele desde siempre: la guerra, la peste y los sentimientos.
RUIT HORA
adagio latino (EL TIEMPO CORRE)
Una de las tantas enseñanzas contenidas en el budismo versa sobre la impermanencia de las cosas, algo que -si sabemos manejar- nos puede beneficiar. Quizá, ello puede transmitir una gran dosis de angustia por la sensación que deja lo efímero. Sin embargo, para los más optimistas, el hecho de que todo lo que nos rodea sea transitorio es una oportunidad extraordinaria para sembrar el cambio, admite Marcela Guirado, quien desde siempre ha exprimido al reloj para esculpir su vida como mejor le plazca.

“Comprender que todo posee su ritmo es esencial. En la naturaleza, el verano no envidia al otoño y el otoño no aspira ser como el invierno, ni tampoco el invierno rivaliza con la primavera. Cada estación prospera a su tiempo”, señala la también vocalista de la agrupación Vincela, quien inició su trayectoria laboral a los 12 años de edad en un montaje local. Desde entonces, a la fecha Guirado no ha cesado de estar activa en toda clase de proyectos de tele, cine, streaming o auditorios con producciones destacadas como El César, Luis Miguel la serie, Señor Ávila, Firme aquí o Peter Pan, entre otras. En ellas insta al público a dejarse llevar por la trama, así como exhortar a los presentes a la reflexión: ¿Qué harían ustedes de estar ahí?, ¿habrían elegido esto o aquello?, preguntas que oscilan entre lo divertido y lo existencial.

“Actuar me ha permitido entender que los humanos somos animales de realidades. El contexto será la partitura que nos hará danzar, atacar o pausar. El resto reposa sobre los talentos que desarrollemos para salir o no adelante”, expresa la sensata rubia. Para desarrollar uno de sus papeles más intrincados hasta el momento devoró libros enteros de derecho, psicología y medicina para “dar a luz” al personaje de Ana en Madre de alquiler, uno de los proyectos más ambiciosos de Netflix LATAM, donde Guirado se colocó en los zapatos de una mujer impedida físicamente para tener hijos y, que sumergida en un mar de desesperación, ve en la alternativa de vientres subrogados el camino para realizar tan acariciada ilusión. Todo ello bajo el marco de un país donde las leyes adolecen de criterios para distinguir responsabilidades claras, así como deslindes objetivos a la hora de realizar acuerdos de esta magnitud.
“En aquel entonces, yo no había engendrado a mis hijas y mi percepción de la maternidad era otra. Y aunque la complejidad del asunto es avasallante por todo lo que implica, en el presente, estando en cinta por segunda ocasión, no podría ni acceder a una propuesta de esta calaña por dinero, ni mucho menos sugerirla a otra para mi beneficio”, comparte Marcela, añadiendo emocionada que dicha producción alcanzó los primeros lugares de popularidad en varios países del continente americano y europeo sobre un tópico vagamente explorado.

Esto adquiere particular relevancia tras analizar cómo diversas naciones en la actualidad -Finlandia, Corea del Sur o Turquía, por ejemplo- han implementado programas de índole “hetero patriarcal”. Dichos esquemas, además de ofrecer incentivos económicos para fomentar la natalidad, lo cual podría interpretarse como una regulación implícita sobre los cuerpos femeninos, tienen el objetivo de asegurar la reproducción de futuros ciudadanos, considerándolos esenciales para el sostenimiento del Estado a través de su fuerza laboral.
Tal enfoque tiende a relegar a aquellos individuos que, por convicciones personales, han optado por mitigar su huella ecológica y económica, al decidir no tener descendencia. Es crucial precisar que la problemática no radica en el acto de procrear en sí, sino en la capacidad de garantizar una existencia digna para los individuos involucrados en una era regida por la incertidumbre.

Ponte en tu papel
“Hoy la tecnología permite condolerse con el que está lejos, rompiendo legítimamente la cuarta pared. El entretenimiento, más que fungir como un simple acompañamiento, debe hacernos conscientes de los acontecimientos del mundo entero, desde la escasez de los alimentos hasta los viajes a la Luna”, afirma la intérprete de El libertino, luego de preguntarle sobre sus impresiones sobre el rumbo de la industria dedicada al showbiz en el futuro.

Es preciso mencionarlo, luego de ver rotundos fracasos como la versión Live Action de Blanca Nieves y los 7 enanos, producción de los Estudios Disney con presencia de modelos CGI (Computer Generated Imagery), donde quizá el despliegue tecnológico fue interesante, pero lo sustancial -guión, elenco y dirección- se hallaba ausentes.

“Al público no lo puedes engañar. Si bien todos vamos en pos de la fantasía, lo efectista se come al producto audiovisual”, señala Guirado, desaprobando la presencia excesiva de avatares digitales en todas partes. “Puedo entender que ello agiliza la logística de los procedimientos, pero ¿has experimentado lo frustrante que es solicitar ayuda especializada de un chatbot en vez de simplemente proporcionar atención al cliente humanamente hablando? Lo mismo sucede cuando le quitas empleos en apariencia ‘insignificantes’ a las personas para sustituirlos con instrumentos tecnológicos”, recalca la actriz.

Al igual que los diferentes sindicatos mexicanos para la música, actuación y cinematografía, alzó su voz luego de que la banca española lanzase un anuncio publicitario 100% generado con IA y desarrollado por la casa productora mexicana Revólver. Aún siendo un logro tecnológico, el desplazamiento absoluto de talento humano es netamente cuestionable.

“Es preocupante que una institución financiera de esa magnitud no quiera ser cercana a sus cuentahabientes. Ello emite un mensaje totalmente opuesto al que se han dedicado a crear a lo largo del tiempo”, comenta Guirado, quien además de apoyar el contrapeso ofrecido por las diversas organizaciones sindicales mexicanas, no duda en emitir un claro llamado al empresariado: deben asumir su responsabilidad social de garantizar el acceso al trabajo y un uso proporcional de la IA que nos favorezca a todos. De otro modo, no solo desaparecerá la ya vulnerada clase media, sino la clase obrera, y ahí sí colapsará todo.

Más revelaciones para mejores revoluciones
“Una tendencia natural del ser humano es la de romantizar el pasado. La realidad es que el presente que heredamos es la consecuencia directa de la mala gestión de los recursos en todo aspecto. Ahora, que somos adultos, no estamos haciendo nuestra tarea para que las generaciones del futuro dispongan de una vasta riqueza natural y cultural”, sostiene Marcela, luego de responder al cuestionamiento sobre cómo imagina el mañana que aguardará a sus hijas y al resto de los niños a corto y largo plazo.
“Considero que dentro de las múltiples pérdidas, el hecho de que los diversos ecosistemas se consuman minuto a minuto, a la par del nulo deseo de protegerlos como de rescatarlos, me inquieta muchísimo. Además, que los pequeñitos permanezcan en casa sin poder explorar el exterior con ocasión de lo anterior, viéndose forzados a interactuar con gadgets más que con personas o animales, me asusta y molesta a la vez”, indica Guirado. A la distancia recuerda su infancia completamente distinta a lo que se figura podría ser la triste realidad de la infancia global.

La intérprete de la comedia Valiendo madres (disponible en Amazon Prime), abraza sus recuerdos dorados como estandarte. Diversas manifestaciones creativas, como el canto o la declamación, fueron una constante en casa para expandir su universo, aun cuando estuvo rodeada por adultos con inclinaciones opuestas a las suyas, como las de sus padres y hermanos, cuya elocuencia y amor por las artes fueron punto de encuentro para el pensamiento agudo de la joven de aquel entonces.

Y es que hoy no basta con saber que el mundo está en desgracia, como atestiguamos vía redes sociales día con día. Así lo afirma la actriz que ha transitado prodigiosamente por múltiples plataformas y elencos, proyectos que le han sumado la eterna sed de cambio.

“Me queda clarísimo que la recreación no es algo ocioso o pernicioso. Es una necesidad de primer orden. El ser humano requiere de esta clase de ventanas para emerger de entre sus cenizas y cobrar conciencia. Nadie que vea una pintura como el Guernica o la Gioconda queda impávido ante su potencia discursiva, aún cuando no sepas nada al respecto. Cada pieza tiene su energía. Cada disciplina incuba revelaciones como revoluciones, si son escuchadas con atención”, expresa enérgicamente Guirado, quien comprende que el oficio de Tespis es uno que transforma criterios sin importar tu formato.

Recordemos que antes de que los marginados tomaran la Bastilla durante la Revolución Francesa, fue mediante el entretenimiento y las lecturas de salón de pensadores como Moliere, Sade o Quesnay las que estimularon al pueblo a salvar el fuego interior, a la par de hacer arder el mundo exterior. Si bien popularmente se oye decir que ninguna revolución inició tocando el arpa, también es cierto que nadie que haya sido confrontado por una idea vigorosa queda sereno ante la misma.

Estrella MARCELA GUIRADO ★
Fotografías TEBA RODRÍGUEZ
Peinado y maquillaje YANEL ROGO ★
Estilismo MICHEL MEDINA MARTÍNEZ
Corrección de estilo JOSÉ ANTONIO BLASCO C. ★
Texto CAROLINA MARTÍNEZ PAYÁN
Asistente de foto FÁTIMA BERISTAIN


