Verano
Aug 14, 2026 | Radar

Pasta fresca
Hay lugares que no buscan hacer demasiado ruido para convertirse en un buen plan. Zimo parte de una idea sencilla: reunir pasta fresca, vino italiano, coctelería y música en un espacio relajado, donde la gastronomía y la atmósfera tengan el mismo peso
Lady Black
Mientras para algunos el trayecto al trabajo puede ser un paseo entre cafeterías y calles tranquilas, para millones de personas significa levantarse de madrugada, encadenar distintos medios de transporte y pasar una parte importante de su vida en movimiento.
El arte de comenzar de nuevo
Algunas historias comienzan con una maleta; otras, con una taza de café y una conversación entre amigas. Hannia Gisselle nos abre las puertas de su universo para hablar sobre feminidad, moda, intuición y el camino que la llevó a construir una comunidad desde la autenticidad. Una historia sobre crecer, reinventarse y encontrar propósito en cada paso.
El verano tiene una manera particular de cambiar la dinámica de cualquier reunión. Las tardes se alargan, las sobremesas se vuelven más espontáneas y una bebida fría puede convertirse en el punto de partida de una buena conversación. Recibir en casa deja de tratarse únicamente de qué poner sobre la mesa y comienza a tener más que ver con crear una atmósfera en la que todos quieran quedarse un rato más.
En ese contexto, la barra también adquiere un papel protagonista. No hace falta organizar una gran celebración para experimentar con nuevos sabores: algunos ingredientes, hielo y una buena mezcla pueden ser suficientes para darle un giro distinto a una tarde entre amigos.
La mixología en casa ha encontrado precisamente ahí uno de sus mayores atractivos. Los grandes clásicos pueden reinterpretarse con pequeños cambios, incorporando ingredientes frescos y diferentes niveles de efervescencia. Perrier® propone hacerlo a partir de tres cócteles que han sobrevivido al paso del tiempo: Tom Collins, Gin Fizz y Americano.
La característica efervescencia de Perrier® aporta una dimensión refrescante a cada preparación y permite jugar con la combinación de destilados, cítricos y notas amargas o dulces. El resultado son bebidas pensadas para servirse frías, sin demasiadas complicaciones y, sobre todo, para acompañar esos momentos en los que la conversación termina siendo tan importante como lo que hay en el vaso.
1. Tom Collins con Perrier®
Un clásico de la coctelería que encuentra su equilibrio entre la acidez del limón, las notas botánicas de la ginebra y la ligereza de las burbujas.
Ingredientes
- 60 ml de ginebra
- 30 ml de jugo de limón fresco
- 15 ml de jarabe de caña pura
- 120 ml de Perrier®
- Cubos de hielo
- 1 rodaja de limón
Preparación
Llena un vaso alto con hielo y agrega la ginebra, el jugo de limón y el jarabe de caña. Completa con Perrier® y mezcla suavemente para integrar los ingredientes sin perder la efervescencia. Termina con una rodaja de limón.
2. Gin Fizz con Perrier®
Ligero, cítrico y con una textura que puede cambiar por completo dependiendo de cómo se prepare. La clara de huevo es opcional, pero puede aportar esa característica capa espumosa del cóctel.
Ingredientes
- 60 ml de ginebra
- 30 ml de jugo de limón fresco
- 15 ml de jarabe de caña o 1 cucharadita de azúcar
- 90 ml de Perrier®
- Cubos de hielo
- Clara de huevo, opcional
- Rodaja de limón o cereza para decorar
Preparación
Coloca en una coctelera la ginebra, el jugo de limón, el jarabe y, si decides utilizarla, la clara de huevo. Agrega hielo y agita enérgicamente durante 10 a 15 segundos. Cuela en un vaso alto con hielo, completa con Perrier® y mezcla suavemente. Decora con una rodaja de limón o una cereza.
3. Americano con Perrier®
De perfil más amargo y sofisticado, el Americano combina aperitivo italiano y vermut rojo con el toque refrescante de Perrier®. Una opción para quienes prefieren sabores menos dulces y con mayor profundidad.
Ingredientes
- 45 ml de aperitivo italiano amargo
- 45 ml de vermut rojo
- 60 ml de Perrier®
- Cubos de hielo
- 1 rodaja de naranja
Preparación
Llena un vaso con hielo y agrega el aperitivo italiano y el vermut rojo. Completa con Perrier® y mezcla suavemente. Decora con una rodaja de naranja y sirve de inmediato.
Al final, convertir una tarde cualquiera en un buen plan puede depender de detalles bastante sencillos. Una mesa compartida, ingredientes frescos, hielo y una selección de cócteles clásicos pueden ser suficientes para darle otro ritmo a una reunión de verano. Y si algo tienen en común estas tres recetas es que dejan espacio para experimentar: cambiar las proporciones, probar nuevas guarniciones o simplemente encontrar la combinación que mejor acompañe la conversación.
El verano tiene una manera particular de cambiar la dinámica de cualquier reunión. Las tardes se alargan, las sobremesas se vuelven más espontáneas y una bebida fría puede convertirse en el punto de partida de una buena conversación. Recibir en casa deja de tratarse únicamente de qué poner sobre la mesa y comienza a tener más que ver con crear una atmósfera en la que todos quieran quedarse un rato más.
En ese contexto, la barra también adquiere un papel protagonista. No hace falta organizar una gran celebración para experimentar con nuevos sabores: algunos ingredientes, hielo y una buena mezcla pueden ser suficientes para darle un giro distinto a una tarde entre amigos.
La mixología en casa ha encontrado precisamente ahí uno de sus mayores atractivos. Los grandes clásicos pueden reinterpretarse con pequeños cambios, incorporando ingredientes frescos y diferentes niveles de efervescencia. Perrier® propone hacerlo a partir de tres cócteles que han sobrevivido al paso del tiempo: Tom Collins, Gin Fizz y Americano.
La característica efervescencia de Perrier® aporta una dimensión refrescante a cada preparación y permite jugar con la combinación de destilados, cítricos y notas amargas o dulces. El resultado son bebidas pensadas para servirse frías, sin demasiadas complicaciones y, sobre todo, para acompañar esos momentos en los que la conversación termina siendo tan importante como lo que hay en el vaso.

1. Tom Collins con Perrier®
Un clásico de la coctelería que encuentra su equilibrio entre la acidez del limón, las notas botánicas de la ginebra y la ligereza de las burbujas.
Ingredientes
- 60 ml de ginebra
- 30 ml de jugo de limón fresco
- 15 ml de jarabe de caña pura
- 120 ml de Perrier®
- Cubos de hielo
- 1 rodaja de limón
Preparación
Llena un vaso alto con hielo y agrega la ginebra, el jugo de limón y el jarabe de caña. Completa con Perrier® y mezcla suavemente para integrar los ingredientes sin perder la efervescencia. Termina con una rodaja de limón.

2. Gin Fizz con Perrier®
Ligero, cítrico y con una textura que puede cambiar por completo dependiendo de cómo se prepare. La clara de huevo es opcional, pero puede aportar esa característica capa espumosa del cóctel.
Ingredientes
- 60 ml de ginebra
- 30 ml de jugo de limón fresco
- 15 ml de jarabe de caña o 1 cucharadita de azúcar
- 90 ml de Perrier®
- Cubos de hielo
- Clara de huevo, opcional
- Rodaja de limón o cereza para decorar
Preparación
Coloca en una coctelera la ginebra, el jugo de limón, el jarabe y, si decides utilizarla, la clara de huevo. Agrega hielo y agita enérgicamente durante 10 a 15 segundos. Cuela en un vaso alto con hielo, completa con Perrier® y mezcla suavemente. Decora con una rodaja de limón o una cereza.

3. Americano con Perrier®
De perfil más amargo y sofisticado, el Americano combina aperitivo italiano y vermut rojo con el toque refrescante de Perrier®. Una opción para quienes prefieren sabores menos dulces y con mayor profundidad.
Ingredientes
- 45 ml de aperitivo italiano amargo
- 45 ml de vermut rojo
- 60 ml de Perrier®
- Cubos de hielo
- 1 rodaja de naranja
Preparación
Llena un vaso con hielo y agrega el aperitivo italiano y el vermut rojo. Completa con Perrier® y mezcla suavemente. Decora con una rodaja de naranja y sirve de inmediato.
Al final, convertir una tarde cualquiera en un buen plan puede depender de detalles bastante sencillos. Una mesa compartida, ingredientes frescos, hielo y una selección de cócteles clásicos pueden ser suficientes para darle otro ritmo a una reunión de verano. Y si algo tienen en común estas tres recetas es que dejan espacio para experimentar: cambiar las proporciones, probar nuevas guarniciones o simplemente encontrar la combinación que mejor acompañe la conversación.

