El arte de solo sentir

Mar 11, 2023 | Bienestar

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Bruma

El verano todavía se siente en la ciudad, pero la rutina ya volvió a tomar su lugar. Los días empiezan temprano, las agendas se llenan otra vez y entre pendientes, tráfico, reuniones y noches que terminan más tarde de lo planeado, nuestro cuerpo comienza a pedir pequeños espacios para bajar el ritmo.

Mexico

El taco es uno de los grandes protagonistas de la cocina mexicana: una preparación que, a través de los años, ha pasado de los mercados y puestos callejeros a restaurantes que exploran nuevas formas de entenderlo

Olfativa

En los últimos años, la industria de la perfumería ha encontrado nuevas formas de conectar con el público a través de la nostalgia.

Pasta fresca

Hay lugares que no buscan hacer demasiado ruido para convertirse en un buen plan. Zimo parte de una idea sencilla: reunir pasta fresca, vino italiano, coctelería y música en un espacio relajado, donde la gastronomía y la atmósfera tengan el mismo peso

Verano

El verano tiene una manera particular de cambiar la dinámica de cualquier reunión. Las tardes se alargan, las sobremesas se vuelven más espontáneas y una bebida fría puede convertirse en el punto de partida de una buena conversación.

Quinta

Hay marcas que entienden el maquillaje como algo más que una colección de productos. Desde finales de los noventa, KIKO Milano ha construido su identidad alrededor de esa idea, mezclando el diseño italiano con la experimentación, el color y una visión de la belleza menos rígida

Lady Black

Mientras para algunos el trayecto al trabajo puede ser un paseo entre cafeterías y calles tranquilas, para millones de personas significa levantarse de madrugada, encadenar distintos medios de transporte y pasar una parte importante de su vida en movimiento.

El arte de comenzar de nuevo

Algunas historias comienzan con una maleta; otras, con una taza de café y una conversación entre amigas. Hannia Gisselle nos abre las puertas de su universo para hablar sobre feminidad, moda, intuición y el camino que la llevó a construir una comunidad desde la autenticidad. Una historia sobre crecer, reinventarse y encontrar propósito en cada paso.

bleu

Azul Guaita protagoniza la nueva campaña de Vogue Eyewear inspirada en la autoexpresión

Rosa

Síguenos  En los últimos años, la hidratación se ha consolidado como uno de los pilares fundamentales del cuidado de la piel. Lejos de ser un paso reservado para las pieles secas, hoy los especialistas coinciden en que mantener un buen nivel de hidratación es esencial...

En muchos contextos, hablar de sexualidad sigue siendo un tabú, ya que responde a un sinfín de factores como la educación, el contexto social, aspectos biológicos y psicológicos; por eso tan difícil definir la relación que hombres o mujeres tienen con el sexo.

A pesar de que algunos condicionantes sociales han ido cambiando y que ahora resulta más sencillo encontrarse con personas que exploran y viven su sexualidad con mayor soltura; sigue permeando la idea de que los hombres pueden expresar más libremente su deseo. A los varones se les pide un papel más activo y a las mujeres más pasivo o receptivo.

El falocentrismo (la idea de que el pene es el centro del mundo… y por lo tanto del placer) ha limitado la experiencia de la actividad sexual.

★★★ La principal creencia es que la relación termina cuando el hombre acaba ★★★

Según la sexóloga Arola Poch, esto tiene que ver con la idea de que el objetivo del sexo es la penetración, la reproducción y el placer exclusivo del hombre.

Y es que si miramos hacia atrás podremos identificar que la educación sexual recibida en México marca un inicio y un fin guiado por el falo. El encuentro sexual empieza con una erección y finaliza con la eyaculación. Esto, sin lugar a dudas, ha abreviado la expresión de la sexualidad, incluso de las posibilidades y terminaciones del cuerpo humano.

En muchos entornos, el sexo se comunica como algo sucio y las vibraciones del cuerpo como un botón que debe ser bloqueado o no reconocido… por eso, ante el deseo, solemos responder con miedo y culpa.

★★★ ¿Qué pasa con el orgasmo?, ¿Alguna vez has fingido uno? ★★★

Es interesante cuestionarnos por qué fingir resulta tan común en las mujeres. La psicóloga y sexóloga Poch afirma que hay dos grandes motivos: Se finge un orgasmo para acabar lo antes posible con algo que no está siendo satisfactorio o para hacerle sentir a tu pareja que lo estás disfrutando.

Fingir un orgasmo no es recomendable en absoluto. Habla de nula comunicación y confianza con tu pareja.

De tanto fingir puede ser que ni siquiera sepas si realmente has tenido uno; y es complicado definir esa expresión máxima de placer porque es una experiencia completamente distinta para cada persona. Aunque si revisamos cuestiones técnicas, la sexóloga menciona que puede durar 15 segundos y se consigue habitualmente por estimulación del clítoris que produce contracciones en la zona vaginal.

George Bataille en su ensayo sobre ‘El erotismo’ denominó al orgasmo como la petíte mort, refiriéndose al abandono de la concien- cia durante algunos segundos de extremo placer.

Según Audrey Andrews, experta en relaciones, el cuerpo femenino es capaz de experimentar doce orgasmos di- ferentes. Estos son los cinco principales:

1. Al dormir: En el sueño la mente vive y explora libremente las fantasías sexuales sin pensamientos negativos.

2. Clitoriano: El clítoris cuenta 8,000 terminaciones nerviosas y está diseñado para dar placer a las mujeres.

3. Punto G: el punto G es el área pequeña y rica en nervios sobre la pared vaginal frontal.

4. Anal: Las paredes anales tienen terminaciones nerviosas y se encuentran entre las zonas erógenas más sensibles del cuerpo.

5. Pezoneros: Los pechos y pezones iluminan la misma parte del cerebro que responde a la estimulación genital y del clítoris.

El médico Wilhelm Reich, así como muchos teóricos de la sexualidad, comparten que, a mediados del siglo XX, el orgasmo o la actividad de descarga se convirtió en la meta, dejando de lado todos los canales que el cuerpo activa para el disfrute y delimitando la actividad a un principio y un fin.

Pensar que la responsabilidad del placer y el orgasmo es de tu pareja, y no tuya, genera una tensión inmensa principalmente en los varones, además de la desinformación que permea como el coitocentrismo que en las mujere reduce la exploración del cuerpo y sus zonas erógenas. En los hombres ocurre algo curioso: si todo el poder está en su pene, ¡imagínense! Eso conlleva una gran responsabilidad y, por lo tanto, muchas presiones como su tamaño y desempeño, que por lo general se refiere a “cuánto dura”. Por años, los hombres han aprendido que el “éxito” de todo encuentro sexual recae en esos dos factores cuando, en realidad, el ingrediente secreto es el gozo y dejar todos los prejuicios fuera. Es importante recordar que el verdadero centro del deseo y el placer es el cerebro; la autocrítica, sobreexigencia, comparaciones y presiones no te permitirán sentir y escuchar a tu cuerpo.

Por último, la sexóloga Arola Poch recomienda conocerse a sí mismo para alcanzar el orgasmo y que estando en pareja es básico comunicarse y ser generoso para que ambos puedan disfrutar. ★

Fotografías: WikiArt

En muchos contextos, hablar de sexualidad sigue siendo un tabú, ya que responde a un sinfín de factores como la educación, el contexto social, aspectos biológicos y psicológicos; por eso tan difícil definir la relación que hombres o mujeres tienen con el sexo.

A pesar de que algunos condicionantes sociales han ido cambiando y que ahora resulta más sencillo encontrarse con personas que exploran y viven su sexualidad con mayor soltura; sigue permeando la idea de que los hombres pueden expresar más libremente su deseo. A los varones se les pide un papel más activo y a las mujeres más pasivo o receptivo.

El falocentrismo (la idea de que el pene es el centro del mundo… y por lo tanto del placer) ha limitado la experiencia de la actividad sexual.

★★★ La principal creencia es que la relación termina cuando el hombre acaba ★★★

Según la sexóloga Arola Poch, esto tiene que ver con la idea de que el objetivo del sexo es la penetración, la reproducción y el placer exclusivo del hombre.

Y es que si miramos hacia atrás podremos identificar que la educación sexual recibida en México marca un inicio y un fin guiado por el falo. El encuentro sexual empieza con una erección y finaliza con la eyaculación. Esto, sin lugar a dudas, ha abreviado la expresión de la sexualidad, incluso de las posibilidades y terminaciones del cuerpo humano.

En muchos entornos, el sexo se comunica como algo sucio y las vibraciones del cuerpo como un botón que debe ser bloqueado o no reconocido… por eso, ante el deseo, solemos responder con miedo y culpa.

★★★ ¿Qué pasa con el orgasmo?, ¿Alguna vez has fingido uno? ★★★

Es interesante cuestionarnos por qué fingir resulta tan común en las mujeres. La psicóloga y sexóloga Poch afirma que hay dos grandes motivos: Se finge un orgasmo para acabar lo antes posible con algo que no está siendo satisfactorio o para hacerle sentir a tu pareja que lo estás disfrutando.

Fingir un orgasmo no es recomendable en absoluto. Habla de nula comunicación y confianza con tu pareja.

De tanto fingir puede ser que ni siquiera sepas si realmente has tenido uno; y es complicado definir esa expresión máxima de placer porque es una experiencia completamente distinta para cada persona. Aunque si revisamos cuestiones técnicas, la sexóloga menciona que puede durar 15 segundos y se consigue habitualmente por estimulación del clítoris que produce contracciones en la zona vaginal.

George Bataille en su ensayo sobre ‘El erotismo’ denominó al orgasmo como la petíte mort, refiriéndose al abandono de la concien- cia durante algunos segundos de extremo placer.

Según Audrey Andrews, experta en relaciones, el cuerpo femenino es capaz de experimentar doce orgasmos di- ferentes. Estos son los cinco principales:

1. Al dormir: En el sueño la mente vive y explora libremente las fantasías sexuales sin pensamientos negativos.

2. Clitoriano: El clítoris cuenta 8,000 terminaciones nerviosas y está diseñado para dar placer a las mujeres.

3. Punto G: el punto G es el área pequeña y rica en nervios sobre la pared vaginal frontal.

4. Anal: Las paredes anales tienen terminaciones nerviosas y se encuentran entre las zonas erógenas más sensibles del cuerpo.

5. Pezoneros: Los pechos y pezones iluminan la misma parte del cerebro que responde a la estimulación genital y del clítoris.

El médico Wilhelm Reich, así como muchos teóricos de la sexualidad, comparten que, a mediados del siglo XX, el orgasmo o la actividad de descarga se convirtió en la meta, dejando de lado todos los canales que el cuerpo activa para el disfrute y delimitando la actividad a un principio y un fin.

Pensar que la responsabilidad del placer y el orgasmo es de tu pareja, y no tuya, genera una tensión inmensa principalmente en los varones, además de la desinformación que permea como el coitocentrismo que en las mujere reduce la exploración del cuerpo y sus zonas erógenas. En los hombres ocurre algo curioso: si todo el poder está en su pene, ¡imagínense! Eso conlleva una gran responsabilidad y, por lo tanto, muchas presiones como su tamaño y desempeño, que por lo general se refiere a “cuánto dura”. Por años, los hombres han aprendido que el “éxito” de todo encuentro sexual recae en esos dos factores cuando, en realidad, el ingrediente secreto es el gozo y dejar todos los prejuicios fuera. Es importante recordar que el verdadero centro del deseo y el placer es el cerebro; la autocrítica, sobreexigencia, comparaciones y presiones no te permitirán sentir y escuchar a tu cuerpo.

Por último, la sexóloga Arola Poch recomienda conocerse a sí mismo para alcanzar el orgasmo y que estando en pareja es básico comunicarse y ser generoso para que ambos puedan disfrutar. ★

Fotografías: WikiArt